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Asimismo fue
el creador e instructor de la primera unidad de lucha antiterrorista de la
ciudad de Mar del Plata, con tan sólo 23 años.
Karateka muy tradicional, a permanecido siempre de una forma discreta
impartiendo sus enseñanzas en su Dojo de una localidad próxima a la
ciudad de Barcelona. Hombre de una gran energía física e interna,
observa el Karate como un Camino de Vida, como un Budo, buscando siempre
el equilibrio a través de la practica.
El auto conocimiento, la posibilidad de poder comunicarse con los demás,
la autodisciplina, la superación a las adversidades a trabes del esfuerzo
y el sufrimiento, la represión de la violencia, la formación del ser
humano en definitiva como miembro activo de la sociedad son metas que el
Maestro Llusía acomete a trabes de la practica de "su" Karate.
Es partidario del aspecto deportivo, siempre enmarcado en el contexto de
un Karate Tradicional.
Educado a la antigua, época en donde no se hacía propaganda alguna del
arte que se aprendía, ya que se trataba de un secreto familiar o de clan
que solo los "iniciados" conocían, ha debido adaptarse a los
tiempos modernos y abrir las puertas de sus conocimientos para todos los
deseosos en aprender el arte.
En la actualidad es 7º Dan y Presidente (Kaisho) de la Asociación de
Shorin-Ryu Karate-Do y Kobudo Shin Shu Kan España.
Asimismo es Fundador y Presidente de la Asociación Europea de Kobudo
Okinawa Shin Shu Kan (A.E.K.O.S.), creada en 1998, con la finalidad de
agrupar a todos los practicantes de Karate y otras artes marciales, sea
cual sea su estilo, a través de la practica común del programa de Kobudo
y su filosofía personal heredada del Maestro Yoshihide Shinzato, que
reconoce esta asociación y garantiza su linaje a la tradición del Kobudo
practicado en Okinawa. Oscuridad, el rostro ennegrecido, los movimientos
efectuados en silencio. Todos los hombres se mueven en perfecta
sincronía, pertrechados y armados para una misión de combate.
Eran las primeras horas del día 2 de Abril de 1982. A lo lejos las luces
de Puerto Argentino (Port Stanley), faltaban pocas horas para que el
grueso de las fuerzas argentinas iniciara la conquista de las islas
Malvinas.
Estos hombres pertenecían a un equipo de 120 Buzos Tácticos, (Unidad de
Comandos Anfibios dedicada a las Operaciones Especiales) -perteneciente a
la Armada Argentina y fueron los primeros en pisar las islas reduciendo a
la guarnición inglesa estacionada allí.
Poco tiempo antes de estas secuencias ya históricas, los hombres de esta
unidad se formaban en las distintas tareas clásicas de las Unidades de
Operaciones Especiales. Concretamente en dos de estas tareas básicas
fueron instruidos por un hombre "especial", su nombre; Alberto
Llusía.
La Preparación Física y la Lucha cuerpo a cuerpo (close-combat), son
materias de máxima importancia para las fuerzas especiales. No es
extraño pues, que los mandos argentinos buscaran a un hombre capaz de
llevar a buen termino esa misión. Por entonces militar, karateka de
renombre en su país, Sensei Llusiá, fue requerido para adiestrar a estos
hombres especiales. Nada que ver con una instrucción tradicional de su
escuela Shorin Ryu Karate-Do, tan solo eficacia cien por cien.
Antiguamente, el Karate o Tode de Okinawa, era enseñado, debido a su
prohibición, en secreto y conocido tan solo por los iniciados. Se
practicaba por las noches, para no ser vistos y por este motivo , se
conocía a los Sensei como "Los Maestros de las Sombras" dado el
hermetismo y el carácter iniciático del arte en esa época.
Como un "Maestro de las Sombras", el Sensei Llusiá, lleva años
entre nosotros y sin embargo poco o casi nada se conoce de su trabajo,
callado y serio. |