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| Una expresión de amor cumple cincuenta años. |
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| Desde hace exactamente cincuenta años -fue inaugurado el domingo 15 de Octubre de 1950- el monumento a la madre universal constituye un motivo de orgullo para los marplatenses. Por su significación y por su origen. Por ser el primer testimonio de esa naturaleza en América Latina y porque fue la consecuencia de un movimiento popular que se generalizó en toda la población, pero que en los niños tuvo inspiración. |
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| Oscar Rouget Espinosa, el "Tío Enrique", junto a las niñas Norma Alvarez y Susana Da Marén, cuyos nombres inspiraron para la creación del club infantil, a cuyo iniciativa se levantó en la ciudad el monumento a la Madre Universal. El primero en Latinoamérica. |
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En los años cuarenta, cuando Mar del Plata estaba asistiendo a una renovación importante en su aspecto turístico, cuando la ciudad toda vivía al conjuro de la implantación del sistema de propiedad horizontal, desde la entonces única emisora -LU6 Radio Atlántica- se gestó el Club de Niños Norma y Susana, iniciativa de un educador, Rouget Oscar Espinosa, docente en la Escuela Nº 18, de avenida Independencia y Formosa, que agrupó con fines didácticos a niños marplatenses con el más diverso tipo de inquietudes. |
De esa agrupación surgió la idea, rápidamente difundida. Ese grupo de niños movilizó, insuflándole su propio entusiasmo y amor, a toda la población marplatense, con aportes humildes que hicieran posible la erección de un monumento a la madre, como un testimonio de amor, sin distinción de razas ni credos. El prolongado período -dos años- culminó con la decidida participación del Municipio, cuyo Concejo Deliberante votó una partida para afrontar la empresa. El llamado a concurso reunió a consagrados escultores. Radogna, que había realizado en piedra el rostro de Ameghino implantado en Punta Iglesia; Manuel de Llano, autor del bronce que perpetúa en la Chacarita la figura de Carlos Gardel. La opción fue para el proyecto de José Alonso, también radicado en la ciudad, y se dispuso su ubicación en la Plaza Mitre, en la manzana que limitan Colón, Mitre, Brown y San Luis, donde después se realizaran trabajos subterráneos para Obras Sanitarias, lo que motivó su desplazamiento hasta el lugar que ocupa actualmente, en el otro sector de la plaza que da sobre la avenida Colón, en su intersección con Hipólito Irigoyen.
En el proyecto de la obra, se determinaba la colocación de lajas con los nombres de las naciones que aportaron inmigrantes a Mar del Plata, que tanto reconoce la incidencia de esas presencias. |
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La concurrencia -total afluencia escolar- rodeando el monumento, en la histórica jornada de hace cincuenta años.
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| El palco levantado en la plaza Mitre fue ocupado por importantes personalidades. El cura párroco doctor Juan Martín Zavala, de vasta labor social, bendijo el monumento. A la derecha, junto al mástil, don Victoria Tettamanti, que en la primera década del siglo presidió la inauguración del primer hospital y en 1905 fundó el Diario La Capital. También está presente el profesor Falcone, del Ministerio de Educación. |
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| Ese viejo anhelo no se había cumplido, y se concretará en los actos conmemorativos del cincuentenario del monumento. Las naciones que estarán representadas por sus respectivas colectividades, son Alemania, Armenia, Bélgica, Bolivia, Bosnia, Hercegovina, Brasil, Chile, Croacia, Eslovenia, España, Francia, Grecia, Israel, Italia, Japón, Líbano, Macedonia, Paraguay, Polonia, Portugal, Rusia, Ucrania, Uruguay y Yugoslavia. |
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